Crítica a Goong (Palacio)

Goong Book Cover Goong
So-Hee Park
Comedia, drama, histórico, romance, shoujo
Wink
2002-2011

Hacía mucho que no reseñábamos manwha y ya iba tocando. ¡Hoy os traemos una de las obras más icónicas de la pasada década!

Monarchy laid extinct in Korea since long ago, but what if Korea had continued monarchism? What if all the beautiful abandoned palaces were still actually filled with the royal families? What if the royal families continued with the normal royal customs? Welcome to the world where Korea never ended monarchism! Che-Gyeong, the high-school girl protagonist, ends up in a tragic moment in time when it has been found out that she has been promised in marriage (by her grandfather) to the current prince…who’s actually not at all what he seems to be from his good looks—in one word, he’s a big jerk.

La monarquía dejó de existir hace muchísimo en Corea pero ¿qué habría pasado si hubiese continuado? ¿y las familias reales siguiesen viviendo en los bellos palacios, hoy abandonados? ¿y si se siguiesen manteniendo las tradiciones reales?. ¡Bienvenidos aun mundo en el que Corea nunca acabó con la monarquía! La vida de Che-Gyeong, la adolescente protagonista, da un giro dramático cuando descubre que está prometida, sin su consentimiento y por su abuelo, al guapo príncipe heredero… cuya personalidad es muy distinta de lo que su apariencia puede indicar – en una palabra, es un cretino.
(Fuente: MAL)

Goong es una obra de So-Hee Park publicada para la revista Wink entre 2002 y 2011. Se adaptó en formato serie de imagen real en 2006. No está licenciada en nuestro país.

Dentro de lo cliché que es la idea -plebeya se casa con príncipe-, verla implementada en un país que no tiene monarquía desde hace casi 100 años resulta muy novedoso. El juntar algo antiguo y extinto con la modernidad, hace que aprender historia y cultura resulte casual y entretenido. El pero de esto, especialmente para los que están acostumbrados al manga pero no al manwha, es que el vocabulario técnico -los mil y un títulos de la familia real coreana- puede resultar confuso hasta niveles absurdos.

La primera mitad de la historia es una consecución de introducciones y de hechos que son especialmente relevantes a partir de la segunda. Por esto, los primeros 50-70 capítulos se hacen densos y lentos.  A partir del segundo tercio, más o menos, va cogiendo rítmo y cuando entra en el tercero, tiene bastante velocidad y engancha muchísimo. Retened esta idea porque voy a repetirla bastante. Sin entrar en spoilers, considero que el final es bastante distinto a lo que se suele ver en el shoujo y que, solo por eso, ya hace que la lectura merezca la pena.

El desarrollo de personajes, tanto protagonistas como secundarios, me ha parecido brillante. Chae-Gyeong destaca por encima de la media de adolescentes protagonistas de shoujo. Si bien al principio de la trama se muestra algo insegura de su entorno y de cómo actuar y relacionarse, según avanzan los capítulos podemos descubrir su auténtico carácter: decidida, alegre, independiente y capaz de superar cualquier obstáculo que encuentre.

Shun es el caso opuesto. Comienza siendo un personaje totalmente opaco, al que no podemos entender, y progresivamente se va abriendo hasta resultar bastante cercano.

Yul, primo de Shun y tercero en discordia, es con diferencia el personaje qué mas cambia y evoluciona a lo largo de toda la historia siendo objeto, quizás, de la mayor carga dramática en ella. Es un personaje extremadamente complejo al que resulta muy gratificante ir quitándole capas, viendo sus giros, y entendiendo.

Otros secundarios, como Hyorin, Oh-Miru, o la Reina Madre, también están bastante elaborados hasta el punto de que en ocasiones parecen más protagonistas que secundarios.

Por último, la Reina Viuda (es decir, la madre de Yul) es la antagonista por antonomasia de toda la historia. Es una mujer retorcida y ambiciosa de la que acabas esperando que haga cualquier cosa, lo cual añade bastante tensión a según qué momentos de la trama y es uno de sus principales atractivos.

Siendo un shoujo romántico, los vínculos entre personajes son el punto central. La relación entre Chae-Gyeong y Shun es rocosa, un continuo tira y afloja de principio a fin. Esta tensión continua y este “ahora sí, ahora no” resulta especialmente pesado durante la primera mitad del manga, en el que la noria gira tan rápido que acabas frustrándote y te dan ganas de dejar de leer. Este es, en mi opinión, el mayor fallo de toda la historia. Dicho esto, a partir del segundo tercio todo se estabiliza bastante y aunque el tira y afloja sigue estando ahí y es muy evidente al menos es más calmado y, en lugar de cansar, dinamiza la lectura.

El dibujo, con unos rasgos muy propios y que lo hacen inconfundible, es estilizado y sumamente elegante. Los personajes son muy expresivos, con escenas en las que lo dicen todo sin tener un solo diálogo.

So-Hee Park presta especialmente atención a cuidar la ambientación, para que resulte lo más fiel posible al supuesto histórico. Este esfuerzo destaca en el vestuario de Chae-Gyeong, que es una fusión entre los vestidos más tradicionales y la moda actual.

Goong es definitivamente un manwha que merece la pena si te gusta el shoujo. A pesar de que la primera mitad resulte pesada, el conjunto total, rematado por un gran final, hace que toda la lectura sea una buena experiencia. Recomendado.

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