Crítica a Ciguatera

Ciguatera Book Cover Ciguatera
Minoru Furuya
Comedia, drama, estudiantil, psicológico, romance, seinen, slice of life
2003-2005

Normalmente es Osikaa la que reseña cosas de Minoru Furuya, pero me ha gustando tanto este manga que… ¡aquí tenéis!

Ciguatera es una obra de Minoru Furuya publicada entre 2003 y 2005 para la Young Magazine. No está licenciada en España ni tiene adaptación al anime.

Este manga nos cuenta la historia de Ogino, un adolescente normal aficionado a las motos y al que hacen bullying en el instituto. Partiendo de ahí, el manga sigue la vida de Ogino y de toda clase de personajes con los que se cruza.

Ciguatera es un coming-of-age con todos los elementos propios del género, es decir, un protagonista adolescente y la estela de su desarrollo personal hasta llegar a la edad adulta.

Es uno de los mangas más literarios que he leído en cuanto a que, si bien, la historia se puede dividir en arcos, la estructura interna de los mismos y la narrativa es muy similar a la de una novela dividida en capítulos. Los capítulos, al contrario que en muchos otros slice of life no se extienden demasiado, y a su vez, al contrario que en los arcos típicos del shounen, el paso entre uno y otro tiende a ser difuso.

Uno de los puntos más complicados de alcanzar en un slice of life es el equilibrio entre conservar el realismo y que la trama se mantenga interesante. De nuevo, Ciguatera sorpende alcanzando unos niveles únicos. Furuya nos narra unos sucesos que entendemos que no son normales, en absoluto, que son cosas totalmente inusuales; pero que sentimos que podrían serlo, que si en la realidad se juntasen todos los elementos del manga, esas situaciones tan extraordinarias podrían suceder realmente. Y esa es la magia, el normalizar, sin ningún tipo de matiz ni de filtro, lo extraño. Sin duda, creo que este es el mayor punto fuerte de la obra.

Entrando a estos sucesos -pero sin spoilers-, Furuya mantiene una posición de observador imparcial. En todo el manga no hay ni una línea fuera del conjunto de unos y otros personajes que señale o distinga las acciones buenas de las moralmente cuestionables. Realidades cotidianas como el bulling, la depresión, el crimen organizado, o incluso el acoso y la violación, son reflejadas sin ningún tipo de sesgo, más allá de las reacciones de los propios personajes. Es una narrativa sin implicaciones personales, como un reflejo de escenarios totalmente imaginarios y ajenos que Furuya pudiese imaginar dando un paseo por la tarde.

Minoru Furuya debe ser reconocido como uno de los autores que mejor entiende a la juventud actual, reflejándola tal y como es, con sus cosas buenas, sus cosas malas, sin un ápice de vergüenza mostrando lo críos que siguen siendo los adolescentes pero también reflejando lo complicada que puede llegar a ser esa etapa de transición.

En estas líneas, Ogino -el prota- es un adolescente del montón: sufre bullying pero fuera del instituto lleva una vida normal, tiene aficiones -que en cierta medida se utilizan de hilo conductor, tiene algún amigo, está pillado por una chica que en principio no le hace caso… una de entre mil vidas. Y precisamente en eso está la grandeza del personaje: no está idealizado. Sin el cristal de la idealización podemos ver -quizás reflejándonos en ocasiones- objetivamente la normalidad. Esto va hilado con lo que comentaba hace tres párrafos: la conjunción entre lo normal y lo aparentemente extraño que, visto con distancia, se acaba confundiendo con lo normal. Un personaje con características más extremas, más fuera del rango típico del adolescente medio, no podría soportar este tipo de narrativa sin acabar distorsionándola en torno a sí mismo.

El resto de personajes siguen dinámicas parecidas, todos con sus propios matices pero sin ser, en ningún caso, menos creíbles o reales que Ogino.

El estilo de Furuya es increíblemente limpio, con unas composiciones -especialmente respecto a fondos- similares a las de autores como Asano Inio o Kengo Hanazawa. El realismo -simplificado en los primeros planos para no ser cargante- sencillo pero totalmente reconocible como propio, destaca por ser expresivo, y por cuidar especialmente la expresión en cada personaje y viñeta.

Ciguatera es uno de los mejores mangas que he leído en los últimos meses y, sin duda, la expondría como un ejemplo impecable del slice of life y el coming-of-age. Leedla.

One comment

  1. JhonC says:

    Pues voy a ir mirando si me puedo pillar algún tomo en inglés. De otra manera pues fantraducción, pero versión física sería mucho mejor.

    Me ha encantado la crítica, en mi largas búsquedas de manga este es uno que tengo en el saco ya que no soy muy de shounen ni colegialas, etc… Pero desde luego que es un manga del que se habla poco, eso sí, el que lo ha leído siempre lo recomienda.

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