Crítica a Sora Tobi Tamashii (Espíritus volando en el cielo)

Sora tobi tamashii (Espíritus volando en el cielo) Book Cover Sora tobi tamashii (Espíritus volando en el cielo)
Daisuke Igarashii
Drama, fantasía, sobrenatural, seinen
Afternoon
2002

Soy una fan declarada de Daisuke Igarashi así que, ¿por qué no?

Sora Tobi Tamashii es un oneshot recopilatorio de historias cortas de Daisuke Igarashi publicado en la Afternoon en 2006. No tiene anime ni está editado en España.

Daisuke Igarashi es uno de los grandes maestros del realismo mágico en el manga y eso es algo que se ve especialmente reflejado cuanto más cortas son las historias. Este manga sigue esa estela pero es, en cierto modo, una excepción. En Sora Tobi Tamashii se recogen algunas de las primeras historias de Igarashi, incluyendo su debut como mangaka, y puede apreciarse que en estas, aún manteniendo un estilo inconfundible, era muchísimo más psicodélico y crudo, con unos matices más cercanos a autores como Jiro Matsumoto.

Como es habitual en la obra de Igarashi, a lo largo de las tres historias lo cotidiano y lo sobrenatural se solapan, borrando la barrera de la extrañeza y dando lugar a posesiones espirituales, encuentros con dioses, y fenómenos excepcionales, tratándolos siempre desde la óptica de la normalidad. Igarashi siente fascinación por la naturaleza, y la vida en las pequeñas comunidades y pueblos aislados en las montañas, tan frecuentes en Japón, y eso es algo que puede verse en este manga, aunque de forma algo más tímida que en el resto de su obra. Por contraste, también incluye algunas historias ambientadas en grandes ciudades y barrios marginales, pero siempre sin perder ese toque mágico.

Al ser historias cortas, los personajes no están excesivamente elaborados pero tampoco son planos, tienen matices que se dejan ver a lo largo de las tramas, y una complejidad que casi nunca es apreciable a simple vista. Por contra, y aprovechando para enlazar con el dibujo, Igarashii es de los pocos mangakas realmente hábiles en transmitir un sentimiento de divinidad. En sus historias, en las que a menudo aparecen seres como dioses, es capaz de reflejar este matiz aunque el personaje como tal sea lo más alejado a un dios que se pueda imaginar, lo más cotidiano. La clave de esto radica, por un lado, en el propio guión, que refleja este tipo de personajes con una tranquilidad que contrasta con el resto; y, por otro, con una expresión cuidada al detalle para resultar vacía pero inteligente, para indicar que, pese a la ausencia de expresión, hay un sentimiento subyacente. Igarashi dibuja dioses como mares en calma.

Como he mencionado antes, varias de las obras del manga pertenecen a la primera etapa de Igarashi y, a nivel de dibujo, esto se refleja en que las líneas, ya de por sí desordenadas y algo sucias típicas de su estilo, son aún más toscas que de normal. Es posiblemente la única pega al manga, ya que el resto es totalmente impecable, con una atención al detalle y una minuciosidad extremas. También es destacable toda la amalgama de seres fantasiosos y ficticios y sus diseños extraños e imposibles. Cada viñeta es una estampa, y cada página es un cuadro.

Después de todo esto, creo que es un buen manga para iniciarse en Daisuke Igarashi y, si ya habéis leído más obras, para profundizar en su estilo y entender de donde viene. Un 9.

 

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