Crítica a Bonnouji

Bonnouji Book Cover Bonnouji
Aki Eda
Comedia, romance, seinen, slice of life
Comic Flapper
2008-2012

¿Qué pasa si juntas el absurdo de Dawman Sayman con el humor de Nichijou y un toque de Asano Inio? Pasan cosas bonitas

Bonnouji es un manga de Aki Eda publicado para la Comic Flapper entre 2008 y 2012. No tiene adaptación al anime -aunque estaría MUY bien- y no está animada.

Una tarde normal, el destino reúne a dos vecinos del mismo edificio. Ozawa (26) acaba de cortar una relación de cinco años con su novio y en el proceso de reconstruir su vida conoce a Oyamada, quien vive un par de pisos por debajo de ella. Es un poco solitario, aunque tiene algún amigo, y su habitación está abarrotada de pingos y pongos que su hermano, comprador compulsivo, le envía. Ozawa se interesa en los trastos del cuarto y así comienzan una relación de amistad que poco a poco se convierte en algo más.

(Fuente: Manga Helpers)

Bonnouji es un manga ligerito y optimista para leer estas tardes calurosas de finales de verano. La historia de amistad/romance entre dos vecinos podría pasar por cualquier shoujo aleatorio más pero en Bonnouji es muy distinta. Empecemos hablando, para variar, de la propia ambientación del manga: Bonnouji significa templo de las tentaciones y es cómo a lo largo de la historia se designa al cuarto de Oyamada. Esta habitación siempre está llena de las cosas más aleatorias del mundo, desde licores carísimos a artilugios esotéricos pasando por trajes de baño y fuegos artificiales. Todo tiene cabida en el Bonnouji y eso hace que, por muy normales que sea la trama del momento, todo tenga un aire especial, fuera de lo habitual, un universo propio, limitado, y totalmente distinto a lo que hayas visto antes.

Gran parte del humor se basa en esta noción, en cosas como celebrar un día de playa dentro del apartamento, o montar un bar de copas con barra y toda la parafernalia para cuatro personas. Las situaciones absurdas y disparatadas se van sucediendo una detrás de otra, sin perder en ningún momento el rítmo y sin dejar de dar pausa a la carcajada o, como mínimo, a la sonrisa tímida de en verdad es malo pero es gracioso.

Rematando este cuadro, Bonnouji nunca pierde de vista el aspecto más puramente cotidiano de la realidad. Aunque el cuarto esté lleno de objetos estrafalarios y las aventuras tengan su punto disparatado, Ozawa sigue siendo una oficinista, Oyamada sigue siendo un informático, y ambos siguen siendo vecinos con vidas totalmente normales. Es precisamente en este choque entre lo que supone el universo del Bonnouji y el mundo real lo que supone el mayor punto de encanto del manga, ya que lo presenta con una proximidad que sugiere que todos nosotros podríamos tener un Bonnouji a la vuelta de la esquina y encontrarlo cualquier día. Es un manga que invita a disfrutar con la propia historia pero también a divagar fuera de ella.

Centrándonos en los protagonistas, lo mejor que se puede decir de ellos es que son normales, pero normales en el buen sentido de la palabra. Tanto Ozawa como Oyamada son muy cercanos, son la gente con la que puede que trabajes o con la que coincidas en el metro. Ozawa es extremadamente adorable pero sin caer en el kawaii ugu, es muy trabajadora pero también necesita despejarse de vez en cuando. Oyamada es extremádamente tranquilo y algo tímido. Ambos personajes van evolucionando a lo largo de los tres tomos del manga y estos cambios son muy evidentes pero perfectamente naturales y acordes a cómo se va desarrollando la historia. La relación entre ambos es de las más sanas y realistas que he tenido la suerte de leer en cualquier manga y aunque, obviamente, es muy muy japonesa, no cae apenas en estereotipos machistas o problemáticos.

Los secundarios también son geniales. El hermano, Shimapon, y Watanabe son por derecho propio personajes memorables dentro del manga, cada cual con sus peculiaridades.

El estilo de dibujo es muy sencillo y muy limpio, tirando a un estilo más chibi que realista. Al ser, esencialmente, una comedia, se cuida muchísimo la expresividad y los gestos de los personajes, exágerandolos ocasionalmente en favor de la carcajada. Aunque abundan muchísimo las viñetas sin fondo, cuando aparecen están extremádamente cuidados, de forma que tenemos una imagen precisa del estado del cuarto en ese momento.

Bonnouji es uno de esos mangas ligeros que te reconfortan y hacen que te sientas mejor con el mundo. Es gracioso pero al mismo tiempo es realista y emotivo. ¡Recomendado!

3 comments

  1. Joax-Kun dice:

    Jejeje tendré que darle una leída al manga. Lo tenía en mi lista de pendientes, pero se me olvidaba.

    Por cierto, para cuando un reseña de Freesia?

  2. JhonC dice:

    Me lo requete-apunto ^^