Crítica a Sugar Sugar Rune

Sugar Sugar Rune Book Cover Sugar Sugar Rune
Comedia, drama, fantasía, magical girls, shoujo
Nakayoshi (Japón); Glénat (España)
2003-2007

Soy una obsesa de las cosas monas en general y las chicas mágicas en particular, así que no he podido resistir la tentación de reseñar uno de los mejores mangas del género: Sugar sugar rune.

Sugar sugar rune es un manga de Moyoco Anno publicado en la revista Nakayoshi entre 2003 y 2007. En España lo tenemos licenciado gracias a Glenat (2010). En 2005 le hicieron un anime.

Chocola and Vanilla son brujas… y amigas. ¡Pero han llegado al mundo de los humanos para competir! Las dos aspiran a ser la Reina del Mundo Mágico pero sólo una podrá hacerse con la corona. En fin… mientras van al cole y soportan a Rock’n Lovin, el tutor más narcisista que han dado los dos mundos (el mágico y el humano) tendrán que aprender a robar corazones… pero a robar por la buenas, porque a malas los corazones se vuelven color amarillo pis y dan muy pocos puntos… ¡Y los que valen son los corazones color de rosa!
(Fuente: Glenat)

La historia puede dividirse en dos partes, pero hablar de la segunda sería hacer una metralleta de spoilers, así que voy a hablar en tonos generales.

Parece un argumento muy simple, sí, pero poco a poco va enmadejándose y cruzándose con otras líneas hasta finalmente conseguir una historia bastante más compleja que al principio. Lo mejor de esta transición es que el rítmo es constante y engancha muchísimo.

Los giros de guión están bien construidos y, aunque en un principio no pueda parecerlo, tienen un buen componente de sorpresa. Sabes qué elementos pueden ser parte del giro, pero el resultado siempre consigue pillarte desprevenido, y eso se agradece. Los picos dramáticos también están muy bien usados, sin abusar de ellos para que cuando haya uno la impresión sea mayor, pero tampoco con unos intervalos tan largos como para que el manga pierda rítmo o aburra.

Las tramas de romance principales quizás sean un poquitín clichés, pero aún así están bien construídas y mantienen un nivel superior a lo que se suele encontrar en estos mangas. Y la premisa de que las heroínas vayan ligándose a compañeros de clase por todo el morro pero siempre con un toque inocente e infantil se sale de lo común y da una chispa personal a la primera mitad del manga, que es la que enfatiza en esta línea.

La narrativa y la ambientación, llena de elementos sensoriales propios, como las continuas alusiones a dulces, o a flores, la terminología francesa, o las referencias a piedras y cosas brillantes, crean una atmósfera totalmente particular que da un toque mágico, elegante, e identificativo al conjunto del manga.

Pasemos a los personajes. Chocola da una primera impresión de ser una niña con una personalidad tan fuerte que asusta a los chicos, pero además de eso es extremadamente atenta y considerada con los sentimientos de sus amigos, y no duda en hacer lo que sea necesario para protegerles. Vanilla es muy tímida y complaciente pero tiene muchísimas inseguridades con su forma de ser y de relacionarse con el mundo. Aunque la historia hace especial hincapié en Chocola, creo que es mejor analizarla en conjunto con Vanilla. A lo largo de la trama y a través de distintas vías, ambas adquieren matices a un rítmo similar y, para el último capítulo, son muchísimo más maduras de lo que eran en el primero. Su relación de amistad también me parece que esté bien llevada, con varios momentos en los que es mucho más relevante que las tramas románticas. Es una buena muestra de lo que lleva ilustrando el manga de chicas mágicas desde Sailor Moon: la amistad femenina nos une y nos da fuerzas, y ser amiga de otras chicas y tratarlas como hermanas, por encima de competitividades, es lo mejor para todas.

Pierre, un personaje que en principio aparece como secundario pero que acaba siendo protagonista, también tiene una evolución consistente que le da complejidad y hace que sea algo más que el primer antagonista con el que las chicas se encuentran. Tengo mis reservas sobre su relación con Chocola pero creo las partes chungas están justificadas por su transfondo y que en conjunto es una subtrama bastante sólida y bonita.

La variedad de secundarios también están bastante bien. Extravagantes, interesantes, y todos aportan algo a la historia.

No voy a mentir. Conocí el manga gracias a tres chicas que se presentaron al concurso de cosplay del Salón del Manga de Barcelona hace un par de años y los diseños me gustaron tanto que decidí leer el manga aunque fuese sólo por eso. Y no me decepcionó, en absoluto. Los diseños son ULTRA CUQUIS, son monísimos, son tan geniales que merece la pena que leáis el manga solo para poder disfrutarlos. Los diseños de los personajes adultos también son muy estilosos, de alta costura, y con una clarísima influencia de Erté y el art decó, llenos de perlas, brillos, y líneas sinuosas y elegantes. Moyoco Anno, aparte de mangaka, es periodista de moda, y eso se nota en cada viñeta del manga.

Quizás donde flojea es a nivel expresivo en el que, aún siendo superior al shoujo promedio, hay momentos en los que flojea. Aún así, el dibujo no es malo en absoluto, y esto solo es parte del grupito de rasguños que hacen que, en lugar de ser un manga imprescindible, sea uno muy superior al resto de su género pero sin llegar a lo más alto.

También quiero hacer énfasis en la composición de las páginas, con transiciones muy dinámicas, muy a lo Tezuka. Como detalle extra, las filigranas en las páginas, a veces entre viñetas, a veces recuadrándolas, las filigranas, dotan de un aire totalmente propio y diferenciable al manga, dando la sensación de que estás leyendo algo realmente único y especial.

Mi conclusión es que, si aún no lo habéis leído, lo leáis. Es de los mejores shoujos de chicas mágicas, siempre en la estela de la inimitable Sailor Moon, que he leído en mucho tiempo. 9/10.

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