Crítica a Bronze no Tenshi

Bronze no Tenshi Book Cover Bronze no Tenshi
Chiho Saito
Histórico, romance, shoujo
Flowers
2004-2007

Hacía muy, mucho que no reseñábamos nada histórico. ¡Hoy os traemos una obra de Chiho Saito (dibujante de Utena)  sobre la vida del poeta ruso Pushkin!

Bronze no Tenshi es un manga de Chiho Saito publicado en la revista Flowers entre 2004 y 2007. Por el momento, no ha sido editado fuera de Japón.

Natalia Goronchova es una joven noble de una casa venida a menos. La única oportunidad de su familia para recuperar la vieja gloria es casándola con un aristócrata rico, ante lo que ella se muestra conforme. Entonces, conoce a Pushkin, el poeta más aclamado de Rusia, y este se enamora perdidamente de ella, pero es paupérrimo. ¿Conseguirá Pushkin enamorar y casarse con Natalia?

Antes que nada, todo lo narrado en el manga son sucesos históricos, por tanto estáis avisados de que en la reseña habrá “spoilers”. Dicho esto…

La historia cubre el periodo desde que Pushkin conoce y comienza a cortejar a Natalia, hasta el fatal duelo con Georges-Charles de Heeckeren d’Antes, un periodo de unos ocho años, con un epílogo que cuenta brevemente los quince siguientes. Empecé el manga con expectativas de que fuese otro shoujo más, quizás algo más serio, pero nada destacable. Y no. Es lo más parecido a una novela de la época en la que se ambienta (mediados del S. XIX) que he podido encontrar. La acción transcurre muy pausada, haciendo gran énfasis en los diálogos y los monólogos como herramienta para dar dimensión a los personajes. No obstante, el rítmo narrativo aguanta bien la carga del diálogo y no se hace en absoluto pesada. El último tomo es un ejemplo enorme de cómo llevar un crescendo hacia el final sin que resulte apresurado o artificial.

Con frecuencia, especialmente al principio, se intercalan descripciones o fragmentos de las obras de Pushkin -si no las habéis leído y os importa conocer el final, tomad esto como aviso- comparándolas a los protagonistas. Es un recurso elegante y acaba resultando, visto en conjunto, armonioso e ingenioso con la trama.

Brilla con luz propia la documentación detrás del manga. Todos los hechos narrados están plasmados al detalle y son fidedignos a cómo sucedieron realmente. Con los personajes pasa igual, están perfectamente detallados de acuerdo a los documentos personales que les han sobrevivido. Este detalle es muy relevante en lo que se refiere a Natalia, que históricamente siempre había tenido fama de haber sido una mujer frívola y superficial pero que, de acuerdo a investigaciones recientes en base a correspondencia y testimonio con familiares y amigos, era ampliamente querida, respetada, y admiró profundamente al poeta.

Siguiendo con los personajes, son quizás el punto más fuerte del manga. Como acabo de mencionar, la autora se ha documentado al milímetro y se ha preocupado de plasmar todos los pequeños detalles que, históricamente, se saben de ellos para darles volumen y realismo. No sólo tenemos personajes de un cómic ante nosotros, tenemos personajes históricos, humanos que vivieron hace casi doscientos años y que a lo largo de su trayectoria vital tuvieron aciertos, cometieron errores, y evolucionaron hasta no tener nada que ver con lo que eran al principio. Chiho Saito, a través de un dibujo muy expresivo y especialmente del diálogo ha sabido recrear con exactitud la complejidad del alma de uno de los mejores poetas que ha dado la historia, al igual que la de sus amigos, familia, y conocidos. Natalia Goncharov está plasmada de forma excepcionalmente íntima y cercana, como ya he mencionado antes de acuerdo a los últimos decubrimientos sobre ella. La autora ha tenido muy en cuenta, más allá de los documentos, cómo debía ser una joven noble rusa de la época, y cómo a través de sus desventuras, podría llegar a cambiar. D’Antes, el tercer gran protagonista del manga, no es menos y su retrato quizás sea el más complejo de todos cuantos hay. Fue un hombre que vivió en una época especialmente turbulenta, un gran militar que acabó pasando a la historia por ser aquel que mató a Pushkin en un duelo y que toda su vida luchó entre su posición social y sus ansias de libertad. Quizás sea este último punto, este paralelismo casi antagónico entre Pushkin y d’Antes, lo que hace que el conjunto de la historia acabe siendo redonda.

Pasando al dibujo, Chiho Saito mantiene su característica estilización, con diseños espigados, ojos grandes y brillantes, y manos esbeltas.  Os sentiréis como en la Rusia zarista, con escenarios que parecen sacados de fotografías, vestidos de gala con diseños perfectamente documentados, y una atención al detalle casi milimétrica. Los detalles de los pormenores, como las joyas o la decoración de las paredes, son una delicia visual. La composición de los planos y las secuencias son obras maestras por si mismas, consiguiendo unos efectos que el diseño y la expresividad no habrían podido lograr por sí solos. A tono con su complejidad, las expresiones están muy trabajadas, transmitiendo exactamente la emoción que pretenden en cada momento. En general, el arte es sobresaliente, con la única pega -si sois unos tiquis como yo- de pecar de idealización, eso o que Chiho Saito no sabe dibujar gente que no sea casi angelical.

Os guste la literatura rusa o no, os guste el manga histórico o no, Bronze no Tenshi es una obra maestra a absolutamente todos los niveles. Leedla.

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *