Crítica a Itaitashii Love (El amor duele)

Itaitashii Love (痛々しいラヴ) (El amor duele en España) Book Cover Itaitashii Love (痛々しいラヴ) (El amor duele en España)
Nananan Kiriko
Drama, historias cortas, josei, romance, slice of life
Feel Young
1995
23 capítulos, 1 tomo

Como ya llevaba tiempo sin reseñar en Gunjo algo que incluyera historias cortas, y es una de las maneras que más me gustan de contar cosas, creo que ha llegado el momento. Además, las de hoy son muy particulares, y sólo se parecen a otras que ha escrito y dibujado su misma autora. (??)

Itaitashii Love, que fue publicado allá por 2008 en España por Ponent Mon (bajo el nombre de El amor duele, traducción directa), es un josei raro y excesivamente estiloso que habla de los distintos tipos de amor adulto. O, más bien, de los distintos tipos de dolor dentro de las variantes de ese amor. La mayoría de veces, además, son contados por mujeres, admitiendo distintos puntos de vista. Contiene un total de veintitrés historias cortas, variando más o menos ese tema, pero creo que me sería imposible decir de qué va cada una sin mirarla directamente. img000001 (1)

Y eso es porque Itaitashii Love (y la autora, vamos) tienen un estilo muy particular de contar historias. Para hacerse una idea, una de ellas en este manga puede tener diálogos… O no. Pueden ser sólo monólogos internos con pensamientos en los márgenes. O una que sea sin texto, y que sólo cuente con el dibujo. A veces incluso hay citas o textos largos con los que el personaje se identifica.

El encanto de esta manera de contar cosas es que es muy íntima, y se parece a cómo pensamos las personas algunas veces veces: poquísimas veces vemos que una historia tenga un contexto concreto, porque las protagonistas piensan o hablan sobre sus sentimientos de la manera más distorsionada/subjetiva posible. Lo que llega al lector es lo que ha pasado por la mente de los personajes en primera persona, diluido como si realmente fueran pensamientos de alguien real. Por lo tanto, el texto que aparece está más cerca de ser un diario” que una narración. Nos invitan a ver cómo han sentido todo, pero muchas veces no pretenden contarlo.

Si todas las historias van a estar así, entonces, ¿qué tiene esto de emocionante? Pues que no es algo que se vea todos los días, y que combinado con el tema de las historias, deja algo bonito y agridulce. No es una narración porque ni hay nudo ni hay desenlace, desde luego. A veces sí hay conclusiones sobre lo que ha ocurrido y sí que hay conflictos, obviamente, pero no sigue el transcurso normal. Nos enteramos de qué está pasando por lo que piensa o escribe el personaje, por los posibles diálogos y por un aprecio exagerado del detalle. Con “detalle” me refiero a, literalmente, que las viñetas están llenas de contenido que hubiera sido innecesario en una historia “objetiva”. Se centra la atención en objetos, pequeños gestos o expresiones corporales, acompañados de texto o no. La cuestión es hacer que todo parezca lo más subjetivo posible: g004.02puede que en una discusión o un momento clave nos fijemos en cosas sin importancia, por ejemplo, y eso queda reflejado en sus páginas. Los detalles, como ya he dicho, pueden ir desde objetos a partes muy concretas de un cuerpo (como un ojo o una boca, o un olor a colonia concreto, por ejemplo), y aparecen alternadas con viñetas de todo tipo, distribuyendo el contenido por la página de forma libre. A veces hay cuatro partes, a veces no hay ninguna, y a veces te encuentras con una página negra entera. A veces entendemos todo a partir del dibujo, y otras necesitamos del diálogo o la opinión.

En cuanto a lo que es el tema de los relatos, el amor en la sociedad actual, se cuenta con personajes que podríamos conocer de sobra (podríamos ser ellos, y seguramente nos identifiquemos con lo que cuentan en mayor o menor medida), casi siempre mujeres jóvenes. No les da tiempo a tener una evolución porque se centran mucho en el tipo de amor que estén comentando en cada caso, y de ahí no salen, pero son definitivamente realistas. Encarnan una sociedad egoísta, aburrida, metida en la rutina y llena de apariencias. Si esto ya se da en la nuestra, en la japonesa se amplifica muchísimo, por esto de tener que estar alternando entre lo privado y lo público, lo decente y lo obsceno. No sé cómo se vivirá realmente el romance en Japón, pero tiene pinta de que muchas parejas se encuentran en situaciones tan descarnadas como estas.

El dibujo, combinando muy bien con la distribución creativa y el tono de la obra, es esquemático, impersonal y hasta inexpresivo. El estilo se parece bastante más a un “cómic” que a lo que entendemos por manga, la verdad. Bueno, obviando la inexpresividad, ya digo. Aunque, visto lo visto, tampoco se puede encasillar a Nananan Kiriko en “manga”. Hace lo que quiere y ya está.

1 (1)Como conclusión, recomiendo Itaitashii Love como una nueva manera de leer josei (que es lo que más se le parece). Puede dejar un poco frío, pero puede que esa sea su intención.

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