Crítica a Anatolia Story

Anatolia Story; Red river; Sora wa Akai Kawa no Hotori Book Cover Anatolia Story; Red river; Sora wa Akai Kawa no Hotori
Chie Shinohara
Acción, aventura, drama, histórico, fantasía, romance, shoujo, sobrenatural
Sho Comi
5 de enero de 1995/ 5 de junio de 2002

Varios motivos por los que el shoujo, en general, me echa para atrás son que las protagonistas son pavas, los protagonistas son idiotas, la trama es predecible y no suelen aportar nada al género. Por eso, cuando encuentro una excepción la predico hasta que todo el mundo se ha enterado que existe y es buena. Los seguidores de Gunjo no podíais ser menos… ¡dentro reseña!

Anatolia Story es un manga de Chie Shinohara publicado entre 1995 y 2002 en la revista Sho Comi. No tiene adaptaciones, ni precuelas, ni secuelas.

La historia comienza cuando Yuri, una adolescente japonesa del montón, aparece repentinamente en mitad del Imperio Hitita (edad de bronce) en la península de Anatolia (más o menos donde ahora estaría Turquía). Allí, tendrá que enfrentarse a la malvada reina Nakia, quién la ha arrastrado desde la actualidad para sacrificarla y conseguir más poder, pero contará con la ayuda del apuesto príncipe Kail y su propio ingenio para sobrevivir en la traicionera corte hitita.

Lo primero que llama la atención es que la longitud de los capítulos es anormalmente larga, de unas 100 páginas cada uno, pero eso no es ningún problema porque la historia os enganchará tanto que no llevaréis cuenta ni de cuantos habéis leído. Luego, cuando empecéis a leerla, los dos o tres primeros capítulos os pueden parecer totalmente típicos: chica mona en apuros, rescatada por chico apuesto, en un mundo totalmente distinto al suyo y en el que está indefensa… PERO NO, no tardaréis en daros cuenta de que ni Yuuri es una chica desvalida, ni la historia es predecible, ni absolutamente nada es lo que parece.

34La historia tiene de todo: amor, amistad, acción, estrategia militar, desengaños, traición, un toque de magia, personajes más buenos que el pan, personajes que odiareis a muerte, personajes que ni fu ni fa, personajes a los que amaréis y odiaréis al mismo tiempo, personajes históricos reales (Ramsés <3)… pero combinado de forma que nada falta, nada sobra y todo tiene un sentido y lugar especial dentro de la historia, algo que a este nivel -tantísimos elementos de tantas clases- he visto hacer a muy poquitos mangakas con buen resultado.

Otro de los puntos fuertes son los giros de guión, que juegan muchísimo con la percepción de “sé exáctamente lo que va a pasar”  -dos semanas tras terminar el manga pienso que de forma intencionada pero MUY, MUY, MUY sutil. Ejemplo totalmente inventado: Seguro que ese que dicen que han muerto en realidad no ha muerto y vuelve a salir en la historia, que eso lo he visto hacer muchas veces *15 capítulos después* ah pues acaban de encontral el cadáver. Sí, los giros de guión de giros de guión y, en general, la alteración de elementos frecuentes en otras obras y que se dan por hechos en esta son muy frecuentes y eso es BUENO porque consigue mantenerte en vilo y que no des ningún detalle de la historia por garantizado.

Pasando a los personajes:

Tal y como nos presentan a los protagonistas, podremos pensar que encajan en los típicos papeles de shojo:250375 chica pava e inocente, hombre mujeriego, mala plana… ¡pero no! No os llevará más de unos pocos -muy pocos- capítulos para que os deis cuenta que tenemos un elenco de 10. Empecemos por Yuri, la prota. Yuri llega al imperio Hitita totalmente desvalida, sin saber por qué está allí y sin entender nada de lo que sucede a su alrededor pero conforme los distintos episodios se suceden, Yuri se adapta a su nueva vida y deja atrás esa imagen de niña tonta para convertirse en una de las protagonistas de shoujo más potentes que he visto en muchísimo tiempo. Yuri es una mujer bondadosa y capaz de amar con una pasión arrolladora, pero también es una mujer fuerte, valiente y extremadamente inteligente. Desgraciadamente es complicado encontrar personajes como ella, normalmente en el shoujo tenemos el estereotipo de niña pava que no sabe hacer nada sola y que su unica cualidad redentora es que ama al hombre casi al nivel de perrito faldero; también es frecuetne el polo opuesto, tsundere dura, muy dura, que casi no muestra sentimientos, más o menos inteligente y que se lo pone complicadísimo al hombre hasta el punto que a veces parece que él es su mascota. Afortunadamente, Yuri presenta un enfoque mucho más singular, no cuadra en ninguno de esos estereotipos, es un personaje con muchísimas facetas, en definitiva, un personaje femenino tratado genuinamente como un humano y no como un florero.

Kail, el otro lado de la pareja protagonista, también es presentado de forma más o menos estereotípica: joven, guapo, noble y mujeriego, pero no os dejéis engañar porque su caso es idéntico al de Yuri. Kail es un hombre con un código de honor inquebrantable, pero que no duda en jugar a las intrigas de la corte cuando no ve otra salida. Al principio, protege a Yuri más que nada como defensa frente a Nakia, pero con el tiempo la va tomando en más cariño y estima hasta el punto de delegar en ella responsabilidades inmensas. Es un hombre apasionado, pero también un estratega brillante.

2c45cb0104690a06ec11bf958e6727f31272917292_fullNo merece menos mención la antagonista por excelencia del manga, la reina Nakia. Nakia se nos presenta como mala, malísima desde el primer capítulo, se nos dice que su única aspiración es sentar a su hijo, el príncipe Juda -último en línea de sucesión-, en el trono y que para ello es capaz de hacer cualquier cosa. Lo de cualquier cosa no es ninguna exageración, a lo largo del manga veremos auténticas atrocidades perpetradas por Nakia -y su leal sirviente Urhi, personaje al que casi se puede aplicar todo lo dicho sobre ella- para conseguir sus objetivos. No obstante, aunque el hecho que sea más mala que la mayor parte de antagonistas que he visto nunca, no es en absoluto un personaje plano. Aunque tardan en revelarse, el trasfondo de Nakia nos permite enteder como nadie puede llegar a donde ella ha llegado. Si la tuviese, iría derechita a mi lista de mejores malos.

Si tuviese que hablar de secundarios, probablemente dejaríais de leer a las 10.000 palabras, así que para no enrollarme demasiado, diré lo que ya he mencionado con los protagonistas. No hay ningún personaje, por secundario que sea, plano. Todos los personajes tienen múltiples facetas y van evolucionando conforme transcurre la historia de una forma u otra. Todos, sin excepción, tienen su sitio y en algún momento tienen su ocasión de despuntar con una importancia indelegable en ningún otro. Desde Ramsés a Úrsula, pasando por Hati y Mattazawa, todos son parte de uno de los mejores elencos de secundarios que he visto.

El dibujo es de finales de los 90 pero bebe del shojo más clásico de los 70 y 80. Chicas muy, muy, muy estilizadas con rasgos inocentes, algo redondeados en el caso de ser buenas y afilados en caso de ser malas. Los personajes másculino son tan estilizados como las mujeres, con una apariecia andrógina y muy, muy bella. El diseño del vestuario es una maravilla, con la autora prodigándose totalmente en detalles como las joyas o los pliegos de las túnicas, que casi parecen tener movimiento propio. Los fondos también están muy cuidados, lo que se agradece especialmente en las escenas de interiores y en los campos de batalla. Ah, y las ilustraciones a color son maravillosas.

Resumen: Tanto si os gusta el shoujo como si no sois habituales del género, Anatolia Story os sorprenderá, os enganchará y os dejará con ganas de que el resto de manga -y no solo shoujo- estuviese a su altura.

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3 comments

  1. […] de líneas tipo “chicas que luchan para proteger el destino de una comunidad”, tales como Red river, Basara, Magic Knight Rayearth (Norma), y Sailor Moon (Norma). Opina que el manga shoujo de los […]

  2. Luciagc2002 says:

    Es una pasada de manga 😂😍😍

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