Crítica a Ohikkoshi

Ohikkoshi (おひっこし) Book Cover Ohikkoshi (おひっこし)
Hiroaki Samura
Comedia, drama, seinen, slice of life
Afternoon
2001
7 capítulos, 1 tomo

Aunque ya reseñamos otra cosa de Hiroaki Samura en otra ocasión, el manga de hoy es muy distinto. Distinto de Bradherley y distinto de lo normalmente conoce el público de él. También es distinto el resultado que le quedó haciendo Ohikkoshi, pues promete ser una especie de comedia romántica en el Japón contemporáneo…

…y el resultado tiene más que ver con un dramón. No es que sea desgarrador, tampoco, ya que en todo momento habla de temas “con los que no se puede hacer nada”, y que siempre quedan algo acolchados por el transfondo cómico. Ahora explicaré en detalle a qué me refiero.

El tomo, que está licenciado y publicado en España por EDT (se hizo una reedición en agosto del año pasado, después de haber sido publicada en 2007), consta de tres partes muy diferenciadas: la primera, Ohikkoshi (la mudanza), es la historia principal, y la que le da el nombre al tomo. Diario de un luncheon de lágrimas (menudo título más literal) es la que compone casi toda la segunda mitad del tomo, ya que el resto lo ocupa El infierno de Midorogaike3153-5_PZUCJ-Ohikkoshi 155

En primer lugar, Ohikkoshi. Esta historia es la que más se ve afectada por el fenómeno que decía al principio, ya que tiene una predisposición ideal para el drama, pero son cosas que van a pasar igual y con las que nadie puede hacer nada. Me explico: Ohikkoshi está protagonizado por un grupo de amigos adolescentes. Si hay un protagonista “principal” que sobresalga del grupo, ese es Toono. Está perdidamente enamorado de Akagi, pero ella tiene novio. Un novio que se ha ido a hacer labor humanitaria en África durante dos años, todo sea dicho. La historia se va desenvolviendo a su alrededor, y todos los personajes guardan alguna conexión con ellos dos, de una manera u otra.

Aprovechándose de eso, Samura intenta tocar temas universales que afectan a todo adolescente: la migración entre borrachera y borrachera, las bandas de música entre amigos, las envidias, los triángulos amorosos, la infidelidad, la mentira, la soledad, la traición… Hay un poco de todo.

El ambiente del grupo, lo que siente cada personaje y la manera en la que se entrelazan sus transfondos e historias está bastante bien planteado, sin llegar en ningún momento al sentimentalismo barato. Todo pasa por una razón, los personajes cometen (muchos) errores y van aprendiendo, y hasta las cosas más tontas parecen parte de un diario que podría llevar una persona real. En ese sentido, todo lo que describe es realista, y cualquiera que no esté demasiado lejos de los 20-30 se sentirá identificado. 3153-7_JEXKM-Ohikkoshi 249

Ahora bien… Si la languidez con la que se describe todo es adecuada, hay una falta de claridad generalizada de la que hablaré más tarde.

Por otro lado tenemos la segunda historia, que cambia radicalmente de tercio y describe las aventuras y desventuras de una joven mangaka. Pero no os penséis ni por un momento que esta historia tiene nada que ver con la industria: empieza con su editor mandándole manga erótico (suponemos que para que aprenda a dibujar cuerpos y como insinuación) a menudo, hasta que ella cambia de estilo su humilde shojo para adecuarlo a los lectores… Y su público parece preferir las lolis a la pechuga. Su manga cae en picado y la acaban echando de la revista.

Después empiezan a pasar todo tipo de cosas dispares, una detrás de otra. Aunque no es imposible vivir una serie de aventuras así, se tienen que alinear mucho los astros para acabar cayendo en todo lo que cae la pobre mujer. En esta historia se mezclan muy a menudo la comedia con el realismo cruel de lo que le pasa a la protagonista, pero se combinan bastante mejor que en Ohikkoshi (y resulta bastante más entretenida). Es menos árida, por decirlo así. A mí fue la que más me gustó del volumen, en general.

Por último, El infierno de Midorogaike. Esta historia es… ¿??!¿!?¿!!¿? No sé. No tengo ni idea. Tengo entendido que es una pequeña aventura autobiográfica que tuvo el autor al hacer un viaje con unos amigos, pero es completamente confuso, incoherente y (en mi opinión) sobrante. Me perdí tanto al leerlo que no sabría bien explicar qué le pasó al pobre Samura con la mujer esa de ojos pequeñitos. Igual esta historia es una pequeña joya escondida y yo no sé apreciarla, pero…

El problema que tiene esta última historia se relaciona directamente con algo que observé durante todo el volumen, y que pienso que le resta valor a todo en general: la coherencia y la cohexión. Cuesta seguir el ritmo de lectura, los flashbacks, los pensamientos internos, lo que se imaginan los personajes… Incluso lo que dicen y lo que piensan está confundido. De hecho, hubo un momento en el que había cambiado de historia y no me di ni cuenta. Es muy fácil perderse en la lectura y dejar de saber quién está con quién y qué están haciendo. A esto no ayuda nada el dibujo, que es muy bonito pero muy igual. Las chicas parecen todas la misma (menos una de Ohikkoshi, que es rubia); todas tienen el mismo peinado y los mismos rasgos. Sólo los lunares ayudan a distinguirlas, y a veces ni eso. 3153-6_MEDEC-Ohikkoshi 175

Para compensar, tengo que decir que lo que transmiten las dos historias principales es muy raro y parece difícil de conseguir: aunque hay una sensación general de tristeza y soledad, se contrarresta con una especie de ironía y comedia permanente. Hay pocos momentos en los que el drama lo sea realmente, y a menudo nos encontramos con comentarios o intervenciones de Samura que rompen la cuarta pared y lo hacen todo un poquito mejor. Son pequeños detallitos que hacen gracia y resultan muy agradables, la verdad.

El dibujo, pese a lo que he dicho antes, es igual de bueno que siempre. Marca Samura, podríamos decir. Las emociones de los personajes están reflejadas muy claramente y el aspecto general es como de eterno boceto, así que yo no puedo pedir más.

Como conclusión, tengo que decir que esperaba otra cosa de este manga (y me daba bastante curiosidad ver a este hombre trasteando con las vidas de humanos completamente normales), pero el resultado tampoco está tan mal. Aunque se queda un poco flojo y hay un caos general que empeoró un poco la experiencia, está bien para fans de Samura o de las cosas de esta temática.

2 comments

  1. Mital says:

    No sé si será cosa de la traducción (me imagino que sí), pero yo, que leí la versión de EDT, no tuve sufrí esa confusión en el ritmo de lectura que mencionas en la reseña. Todo me pareció bastante cuadrado y bien explicado, por lo que, salvo que en la traducción en inglés que leyeras tú faltaran anotaciones e información, me sorprende lo que te ha pasado. Por si acaso, el tomo lo tiene Sopa y ue él quien me lo dejó (por si quieres pedírselo y echarle un vistazo xD).

    Entrando al tema, estoy totalmente de acuerdo con lo que comentas del dibujo: los personajes, especialmente los femeninos, son clónicos. En concreto, la protagonista del Diario de un Luncheon de lágrimas es un clon de Akagi de Ohikkoshi. Arumentalmente es bastante interesante, aunque creo recordar que en el caso de Ohikkoshi el guión no es de Samura, sino que es una adaptación del trabajo de otro autor; el Diario y el omake del final sí serían suyos. A ese respecto, al última historia la veo más como eso, un omake para completar las páginas del tomo, que si no tenían que pagar por algo que no iban a imprimir (?), así que no la tomo muy en cuenta.

  2. Mital says:

    Ah, y un detalle: en la versión en castellano se dice que los protagonistas no son adolescentes; son universitarios en tercero de carrera ya.

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