Crítica a Happiness (Usamaru Furuya)

Happiness Book Cover Happiness
Usamaru Furuya
Comedia, drama, historias cortas, psicológico, romance, seinen
IKKI
30 de enero del 2006

Hoy vengo a hablaros de algo que me va a ser difícil describir de manera imparcial. Me encanta el artista, me encanta el formato y me encanta la atmósfera general. Además le tenía muchísimas ganas a este volumen en concreto. ¿De qué se trata?

Lo primero, Usamaru Furuya. Cuando hablamos de él hablamos de 51 maneras de salvar a mi novia, o la famosísima Litchi☆Hikari Club, por ejemplo. Esas son las dos cosas que, digamos, se han hecho más hueco entre el público promedio (y eso que Hikari Club, por ejemplo, no es fácil de digerir). En general, y manteniéndonos en las cosas más básicas, el estilo de Usamaru Furuya consiste en meter uniformes escolares por todas partes, bromas sin gusto que sólo me hacen gracia a mí y algún que otro elemento típico del ero-guro, como pueden ser los pequeños detalles sexuales salidos de la nada (?) y bastante guarrería de sangre y órganos en algunas obras. Ahora bien, si algo tiene este señor tan mono es que sabe hacer prácticamente de todo.

En algún momento le tenía que tocar tratar el “subgénero” de la historia corta, y ahí es donde yo iba a caer rendida del todo. Y bueno, pasó (y se llama Happiness). En general, además, el carácter de estas historias es más bien dramático, y ninguna historia (me) deja indiferente. Esto, naturalmente, puede variar, pero a mí es una recopilación que me impactó mucho desde el primer momento, y de vez en cuando la releo porque so damn good. Hay nueve capítulos, con ocho historias en total. Una de ellas es algo más larga y se reparte en dos, pero las demás son autoconclusivas.

  • (Teased and Stepped On, What Blooms is a Passionate Flower) En primer lugar, tenemos una historia de amor bastante dramática y realista entre un profesor y su alumna, que está perdidamente enamorada. Él, que es mucho más frío, insiste en ocultar su relación a toda costa y en todos los ambientes posibles, manteniendo su romance de puertas para adentro. Esto no es por nada: revela todas las fotos que le hace a ella antes y durante el sexo.
  • (Lolita #7) En este caso tenemos a otro profesor muy distinto, y a su prima. El primero da clase en el instituto al que asiste su prima, así que esta es la primera persona a la que se recurre cuando se ve que empieza a faltar durante varios días y sin previo aviso. Lo que la prima no sabe es cómo la ve el “profesor”, y lo mucho que ha cambiado su relación desde que eran pequeños.
  • (Song of the Devil) En este capítulo se muestra perfectamente lo que mejor se le da a Furuya: el humor con un ligero toque macabro (y giros sorprendentes). El planteamiento es muy simple: una chica de instituto está obsesionada con el diablo y todo lo que tenga que ver con él, y se lo va contando todo a su amiga.

    Song of the devil

    Song of the devil, como es obvio.

  • (What If?) Para seguir con el susodicho humor genial de Furuya, esta historia presenta a dos estudiantes jovencitas que van charlando en el metro sobre “¿Qué pasaría si…?”. Muy simple y muy fácil, pero tiene trampa. Esta es una de mis favoritas, sin duda.
  • (Happiness) Y volvemos otra vez a la tragedia. Y a la tragedia fuerte, además. Un jovencito al que acaban de quitar todos los ahorros de manera violenta se encuentra bajo un puente con la aficionada de un cantante que se ha suicidado allí. Como suele suceder con algunos artistas, el lugar actúa como especie de velatorio, y todos sus fans se reúnen allí. Tras hablar largo y tendido sobre cada uno y “enamorarse a primera vista”, ambos protagonistas coinciden en que están hartos de su vida, y que quieren acabar con todo. Planean matar a sus respectivos acosadores y reunirse en el puente cuando hayan acabado para “saltar” y suicidarse. Cuando vuelve a casa, sin embargo, el protagonista se encuentra con que su arrepentido enemigo está allí para pedirle perdón.
  • (A Room of Clouds I & II) Y seguimos con el drama horrible y cruel que sabe hacer este hombre. La protagonista es una joven con no demasiadas luces que abandona muy pronto las clases y la casa de sus padres por una serie de problemas, y no le queda más remedio que encontrar trabajo en una ciudad extraña. Por casualidad encuentra una ganga: un último piso rebajadísimo que promete ser una maravilla. Cuando el dueño se lo enseña, sin embargo, la cosa cambia. La pobre consigue apañárselas como puede hasta que conoce a uno de sus vecinos, del que acaba convirtiéndose en pareja. Y no voy a revelar más, pero remarco bien remarcado el género de drama.
  • (Indigo Elegy) Estos dos mejores amigos son como los dos polos opuestos de un imán: uno es dicharachero, algo payaso, desenfadado y no muy guapo, mientras que el otro es serio y
    Portada de Indigo Elegy

    Portada de Indigo Elegy

    calculador, perfecto y elegante… Vamos, más diferentes imposible. Uno de los motivos por los que se mantienen juntos es su capacidad creativa: el “feo” le proporciona unas ideas muy creativas al “guapo”, que es el que dibuja bien y las plasma en papel. Su relación empezará a cambiar cuando ambos se queden prendados de una misma musa. (Esta no tiene nada de trágico, menos mal)

  • (Underground Doll) Y la última, para terminar, es la historia de una chica que actúa como idol de gravure (que viene a ser, en este caso, una especie de idol privada que actúa para grupos reducidos y regulares de clientes, en una especie de prostitución a medias), pero que no tiene nada que le importe en el mundo. Sólo hace ese trabajo porque le da para vivir y alguien le ha dicho que la necesita. (Más drama, aunque el final es bastante inesperado). c009.08

Y eso es todo. La intención general del tomo es hacernos reflexionar sobre la condición y la posición del ser humano en el mundo de manera muy inmediata (aunque a veces Furuya sea algo más sutil y le dé más vueltas de tuerca, como puede ser en el caso de “What If?”). Si bien es una postura pesimista en general, no cuenta disparates. Como en casi todas sus obras, Furuya se tiene bien estudiado cómo funciona un humano, cómo funciona un arquetipo de personalidad concreto, un estrato social… Y todo queda plasmado en estas historias cortas.

El abanico de temas y atmósferas no es tan variado como el que encontrábamos en Cosmic Hoshi Shinichi, si no que se queda en un ambiente más “familiar” (aunque sea crudo), limitándose a Furuya haciendo lo que más le gusta. Al igual que pasa con Short Cuts, del que ya hablaré en otra ocasión, no parece que Furuya tuviera muchas limitaciones a la hora de expresarse y/o dibujar.

2 comments

  1. […] reseña de hoy llega cargada de drama, al igual que la del otro día. Había visto este manga recomendado a partir de todo lo que me gusta leer, pero lo fui retrasando […]

  2. […] con una facilidad pasmosa, yendo desde el ero-guro más clásico (Litchi☆Hikari Club), el drama (Happiness) al survival de acción (51 maneras de salvar a mi novia, que ya reseñé en otra ocasión) o la […]

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